El Ciprés – Parroquia de San Luis Obispo de Colotlán 22 de Febrero 2015

El Ciprés – Parroquia de San Luis Obispo de Colotlán 22 de Febrero 2015

El Ciprés – Parroquia de San Luis Obispo de Colotlán 22 de Febrero 2015

El Ciprés – Parroquia de San Luis Obispo de Colotlán 22 de Febrero 2015

 

DOMINGO I DEL TIEMPO DE CUARESMA

Cruzado el umbral del miércoles de Ceniza, nos encontramos ya en pleno periodo cuaresmal. El Evangelio de hoy es muy cortito, pero muy rico de significado. Vale la pena detenernos un momento en la primera frase: “El Espíritu empujo a Jesús al desierto, y se quedó en el desierto cuarenta días”. ¡Esto es la Cuaresma: 40 días de desierto!

La palabra “cuaresma” deriva del latín: “quadragésima”, que quiere decir precisamente “cuarenta”. El pueblo cristiano desde siempre ha vivido con especial intensidad este periodo, que precede a la celebración anual de los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Este tiempo evoca antiguos acontecimientos bíblicos de gran simbolismo espiritual: 40 fueron los anos de peregrinación del pueblo de Israel por el desierto hacia la tierra prometida; 40 los días de permanencia de Moisés en el monte Sinaí, en pleno desierto, en donde Dios renovó la alianza con su pueblo y le entrego las Tablas de la Ley; los días que recorrió Elías por el desierto hasta llegar a encontrarse con el Señor en el monte Horeb, también fueron 40; y 40 los días que nuestro Señor Jesucristo transcurrió en el desierto orando y ayunando, antes de iniciar su vida pública, que culminaría en el Calvario, en donde llevaría a término nuestra redención.

La coincidencia numérica es interesante. Pero mucho más significativa aun es el marco geográfico en el que tienen lugar todos estos acontecimientos: el desierto. En la literatura bíblica aparece muy a menudo el tema del desierto, no solo como un lugar físico, sino también como un simbolismo de carácter espiritual. Parecería que Dios tuviera una predilección especial por este escenario para llevar a cabo sus obras de salvación. Vayamos juntos al desierto y veámoslo.

Se trata de un lugar árido e inhóspito. No hay nada, ni lo más elemental. Allí se sufre todo tipo de incomodidades: la sed y el calor, las inclemencias del tiempo, los cambios bruscos   de   temperatura,   las   molestias   de   la   arena,   las   privaciones y carencias materiales no ya de las cosas fútiles, sino también incluso de las más necesarias. El desierto es un paraje solitario y silencioso. Es lo opuesto al ruido y a la algarabía, al consumismo, a la molicie, a la vida fácil y placentera de nuestras ciudades modernas. Es para gente austera y templada.

Por eso, la realidad física del desierto puede ser como un símbolo de la vida espiritual: es el lugar del desprendimiento de todo lo superfluo; una invitación a la austeridad y al retorno a lo esencial. Es allí en donde el hombre experimenta su fragilidad y sus propias limitaciones; el lugar de la prueba y de la purificación. Pero también el escenario más apropiado para la búsqueda y el encuentro personal con Dios en la oración, en el silencio del alma y en la soledad de las creaturas.

El libro del profeta Oseas nos ofrece un pasaje muy hermoso a este propósito: Dios habla al pueblo de Israel como a su esposa del alma, que ha sido infiel a su promesa de amor; y la conduce al desierto para renovar con ella su pacto de amor y fidelidad; “Por eso, yo voy a seduciría y la llevare al desierto -dice el Señor-y le hablare al corazón… y allí cantara como cantaba en los días de su juventud” (Os 2,16-17). El desierto se nos presenta como el lugar más apropiado para el encuentro con el Dios del amor y de la alianza. El ambiente exterior favorece el recogimiento e invita a la oración. Por eso, antiguamente, los monjes se retiraban al desierto para hablar y unirse con Dios; a los primeros eremitas y anacoretas se les llamo con el sugestivo nombre de “padres del desierto”.

Pero el desierto no es poesía, y no hay que interpretarlo en una clave meramente intimista. Es arduo y difícil, pero necesario. Y nuestra vida cristiana tiene que pasar necesariamente por el desierto. Es decir, por la experiencia del silencio y de la soledad, del desprendimiento de las cosas materiales, del sacrificio y, sobre todo, de la oración y del encuentro íntimo y personal con Dios. Más aun, todo lo anterior es solo como una preparación para que el alma se encuentre a sus anchas con su Creador. A muchos hombres y mujeres del siglo XXI estas palabras podrían tal vez resultar incomodas, y hasta incomprensibles. Y no es de extrañar. Pero es un camino por el que tenemos que entrar si queremos llegar a la Vida.

Sin   embargo, todos los seres   humanos -independientemente de   nuestro credo, cultura, edad, sexo o condición social  absolutamente todos, tenemos nuestras horas arduas de aridez y de cansancio, de fatiga y de derrota; de soledad, de sufrimiento, de desolación y de ceguera interior. Y todo esto es también el desierto. Y estas horas amargas pueden ser sinónimo de fecundidad y de vida si sabemos vivirlas unidos a Dios. Entonces sí, el desierto será el camino que nos lleve hasta la tierra prometida, el lugar privilegiado para el encuentro con Dios y el escenario de nuestra redención al lado de Cristo. La experiencia del desierto nos conducirá al gozo pascual de la resurrección.

Pbro. Omar Alberto Sarmiento García

 

PARA VIVIR LA CUARESMA

Para no perder el rumbo esta Cuaresma, encontraras a continuación 21 sencillas recomendaciones:

  1. Procura ser amable con las personas con quienes convives.
  2. Haz un esfuerzo por dialogar en familia sobre aquellos asuntos que convienen al espíritu familiar.
  3. Se atentó con tus semejantes. Y si conduces, hazlo cristianamente.
  4. Recorta las horas de televisión y el tiempo dedicado a las redes sociales de Internet. En cambio, amplía las de reflexión y oración.
  5. Haz alguna lectura que te ayude a profundizar tu fe.
  6. Controla tus apetitos: dulces, refrescos, tabaco, alcohol y se mas libre.
  7. Dedica algún tiempo diario a la lectura de la Palabra de Dios.
  8. Lucha contra el mal humor y la tristeza. Saborea lo bello de la vida.
  9. Presta mayor atención a las personas que a las cosas. En especial, quienes más lo necesitan: ancianos, enfermos, necesitados. Trátalos con cariño.
  10. Comparte tu dinero un poco más con otros que tienen menos, a costa de caprichos, chucherías, aperitivos, etc.
  11. Mejora en el trabajo, consciente de tu ideal cristiano.
  12. Cuida la naturaleza como don de Dios, evitando todo desorden.
  13. Evita la crítica negativa, viendo y hablando de lo positive que puedes descubrir en cada semejante.
  14. Disminuye el   consume de alcohol y si alguien cercano se excede, ayúdale a planteárselo e intentar superar el vicio.
  15. Fomenta la paz a tu alrededor. Prescinde de enfados, violencias, malos modales, groserías, insultos, etc.
  16. Participa más en los actos y celebraciones de la Comunidad y de los Sacramentos.
  17. Di la verdad. Habla claro, sin hipocresías ni mentiras.
  18. Intenta hacer felices a los tuyos, con tus detalles y cariños.
  19. Reduce tu tiempo de uso del teléfono móvil y minimiza el envío de mensajes SMS. Utiliza menos tu netbook y tu Ipad.
  20. Haz un propósito concrete, signo principal de tu ejercicio cuaresmal, de tu primera atención: y participa en todas las celebraciones de Cuaresma y Pascua.
  21. Realiza un retiro Cuaresmal. Ponte en silencio para meditar delante del Señor y pregúntale que es lo que quiere de ti, que es lo que espera de ti en tus circunstancias actuales.

 

TODOS LOS NIÑOS A LA ESCUELITA DE CATECISMO

Papas no olviden mandar a sus hijos a la escuelita de Catecismo todos los sábados a las 5:00 p.m. en sus centros de Catecismo
Y todos los domingos a Misa de 10:00 a.m. ya que esta es su misa especial.

 

1.-SEÑALES DE VIDA.

*   Canoas, martes 24 a las 6:00 p.m.
*   Barrio Tochopa, jueves 26 a las 6:00 p.m.
*   Barrio el Refugio, viernes 27 a las 6:00 p.m.
*   Mesa de Flores, sábado 28 a las 4:30 p.m.
*   Hepazote, sábado 28 a las 6:00 p.m.
*   Bajío de Tochopa, lunes 02 a las 11:00 a.m.
*   Zapote, lunes 02 a las 12:30 p.m.
*   Tulimic del Rosario, lunes 02 a las 2:00 p.m.

2.-Junta de Consejo Pastoral Parroquial, miércoles 25 a las 6:00 p.m. en San Nicolás

 3.-Catecismo para adultos, miércoles 25 a las 7:00 p.m. en San Nicolás

4.-Jueves Eucarístico Cuarto, Adoración al Santísimo en el Santuario de San Nicolás, les corresponde a los Barrios: Soyatitlan, Tochopa, San Lorenzo y Chihuahua.

5.-Retiro de Escuela de la Cruz, sábado 07 de Marzo a las 10:00 a.m. en el Barrio de Tochopa.

 

VIACRUCIS, En el Templo Parroquial, Barrios y Comunidades a las 6:00 p.m.

Templo  Parroquial Fecha Responsable
27  Febrero Colegio y Orden  Franciscana Seglar
06  Marzo Movimiento Familiar Cristiano y Grupos de Biblia
13  Marzo Grupo de  Renovacion y Cursillos
20 Marzo Vela  Perpetua y Jornadas
27 Marzo Escuela de la Cruz y Adoracion  Nocturna
03 Abril Grupos juveniles parroquiales

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